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6 proyectos para 2026: qué priorizar este año

2026 llega con un escenario regulatorio más exigente y, al mismo tiempo, con una oportunidad clara para las organizaciones que quieran avanzar en sostenibilidad de forma práctica. Las nuevas normativas no solo marcan obligaciones, sino también prioridades estratégicas que ya están influyendo en cómo operan las empresas.

En BeSenda trabajamos conectando a organizaciones que buscan soluciones en sostenibilidad con empresas que ya están desarrollándolas. Desde esa perspectiva, proponemos seis proyectos clave para 2026, con un enfoque claro: entender qué pide la normativa, cómo se está abordando en la práctica y por qué merece atención ahora.


1. Comunicación responsable y lucha contra el greenwashing (Green Claims)

Marco normativo: Directiva (UE) 2024/825 – Directiva contra el greenwashing

La directiva refuerza la obligación de que cualquier alegación ambiental sea clara, verificable y basada en evidencias, especialmente en la comunicación de productos, servicios y de la propia organización.

Cómo se está abordando este reto
En la práctica, estos proyectos suelen abordarse con apoyo externo, a través de agencias y consultoras especializadas en comunicación con foco en sostenibilidad y en sostenibilidad corporativa. El punto de partida habitual es una auditoría inicial de mensajes y claims, que permite detectar riesgos y definir criterios claros antes de comunicar. En organizaciones de mayor tamaño, este trabajo se complementa a menudo con formaciones específicas para equipos de marketing y comunicación.

¿Sabías que…?
En los últimos años, autoridades de consumo en países como Francia han obligado a empresas del sector energético a retirar campañas por utilizar mensajes ambientales sin base verificable. Estas resoluciones, publicadas por organismos reguladores y recogidas por medios especializados, han reforzado la vigilancia sobre los green claims. En paralelo, marcas como Patagonia han sido ampliamente citadas en prensa por publicar informes de sostenibilidad especialmente francos, en los que reconocen límites y contradicciones de su propio modelo.


2. Huella de carbono y planes de transición

Marco normativo: Real Decreto 214/2025 – Real Decreto de la huella de carbono

El Real Decreto amplía las obligaciones de cálculo, verificación y reporte de la huella de carbono, impulsando a las empresas a ir más allá del dato puntual e incorporar planes de reducción y transición a medio y largo plazo.

Cómo se está abordando este reto
No existe una única forma de afrontarlo. En algunos casos, el cálculo de la huella se plantea como un proyecto puntual apoyado en consultoras externas. En otros, se integra progresivamente dentro de los equipos de sostenibilidad u operaciones. A esto se suma el auge de soluciones de software para medir impacto ambiental, muy diversas en alcance y complejidad, que permiten desde la recopilación de datos hasta el seguimiento de objetivos y escenarios de reducción.

¿Sabías que…?
El foco se está desplazando del simple cálculo a la credibilidad de los planes de transición. Organismos como el World Resources Institute sitúan el cambio climático entre los principales riesgos globales para los próximos años, y cada vez más países están incorporando la obligación de reportar riesgos climáticos en las cuentas anuales siguiendo los estándares IFRS.


3. Economía circular y gestión de residuos

Marco normativo: Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases y Directiva (UE) 2025/1892 sobre residuos alimentarios y textiles

La normativa europea refuerza la responsabilidad de las empresas sobre el diseño, uso y gestión de materiales, con especial foco en envases y flujos de residuos tradicionalmente gestionados de forma reactiva.

Cómo se está abordando este reto
Cada vez más organizaciones están pasando de gestionar residuos al final del proceso a repensar materiales y flujos desde el inicio. En la práctica, se impulsan proyectos que combinan diagnóstico de residuos, rediseño de envases y soluciones de recogida y reciclaje adaptadas al contexto local, apoyándose a menudo en alianzas con entidades especializadas.

¿Sabías que…?
Informes recientes sobre economía circular en Europa, difundidos por medios sectoriales como RETEMA, muestran que su aplicación efectiva puede reducir de forma significativa el consumo de materias primas y las emisiones asociadas, siempre que las estrategias se traduzcan en soluciones prácticas y medibles.


4. Trazabilidad y diligencia debida

Marco normativo: Reglamento contra la deforestación y Directiva de Diligencia Debida (CSDDD)

Estas normativas refuerzan la responsabilidad de las empresas a lo largo de toda su cadena de valor, desde el origen de las materias primas hasta los impactos sociales y ambientales asociados a proveedores y socios comerciales.

Cómo se está abordando este reto
Muchas organizaciones están empezando por mapear y priorizar su cadena de suministro, identificando dónde existen mayores riesgos y menor visibilidad. A partir de ahí, se incorporan herramientas de trazabilidad, evaluaciones de proveedores y procesos de diligencia debida de forma progresiva.

¿Sabías que…?
La trazabilidad empieza a ser una condición clave para operar en determinados mercados. Grandes compradores y distribuidores ya están exigiendo a sus proveedores información detallada sobre el origen de materias primas y los riesgos asociados, apoyándose en marcos como la Directiva de Diligencia Debida.


5. Reporte de sostenibilidad y CSRD

Marco normativo: Directiva (UE) 2022/2464 – CSRD

La CSRD amplía de forma significativa el alcance y la exigencia del reporte de sostenibilidad, integrándolo cada vez más en los sistemas de información corporativa.

Cómo se está abordando este reto
El reporte se está planteando como un proceso progresivo. Muchas empresas comienzan por ejercicios de doble materialidad para identificar qué información es realmente relevante, y después estructuran datos, procesos y responsabilidades internas, apoyándose en asesoría externa y herramientas digitales.

¿Sabías que…?
El reporting de sostenibilidad avanza hacia una mayor conexión con la información financiera. En la práctica, muchas empresas están comprobando que la CSRD les obliga a coordinar áreas que antes trabajaban separadas, como finanzas, sostenibilidad y gestión de riesgos.


6. Movilidad sostenible

Marco normativo: Ley 9/2025 – Ley de Movilidad Sostenible

La Ley de Movilidad Sostenible impulsa a las organizaciones a repensar los desplazamientos asociados a su actividad, con el objetivo de reducir emisiones y mejorar la eficiencia.

Cómo se está abordando este reto
Las empresas están comenzando por analizar los hábitos de movilidad de sus equipos y el impacto de los desplazamientos. A partir de este diagnóstico, se desarrollan planes de movilidad sostenible que combinan medidas organizativas, incentivos y soluciones adaptadas a cada contexto.

¿Sabías que…?
La movilidad sostenible se consolida como un ámbito con impacto directo tanto en la reducción de emisiones como en el bienestar de las personas. En varios países europeos ya se están exigiendo planes de movilidad a empresas de cierto tamaño, lo que está acelerando la adopción de medidas concretas.


Mirando a 2026

Estos seis proyectos reflejan una misma realidad: la sostenibilidad avanza cuando las decisiones pasan de la teoría a la práctica. El reto ya no es solo saber qué exige la normativa, sino cómo abordarlo de forma realista y con los socios adecuados.

En BeSenda creemos que conectar retos concretos con soluciones especializadas es clave para avanzar. Este post es un punto de partida para identificar prioridades y empezar a recorrer ese camino en 2026.

Photo by Danil Aksenov on Unsplash