La UE aprueba los nuevos ESRS y el estándar VSME: qué cambia y cómo afrontarlo
El pasado 3 de julio, la Comisión Europea dio un paso clave dentro de su proceso de simplificación normativa: adoptó la versión revisada de los Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad (ESRS) y un nuevo estándar voluntario de reporte para empresas más pequeñas, basado en el VSME.
Este movimiento no es un detalle técnico más. Es, probablemente, el paso final del paquete Ómnibus I, la iniciativa que desde 2025 busca reducir la carga administrativa de la sostenibilidad empresarial en Europa sin renunciar a la calidad de la información.
¿Qué es exactamente lo que se ha aprobado?
- ESRS revisados Son la nueva versión, más corta y clara, de los estándares que ya usan las grandes empresas obligadas a reportar bajo la CSRD. El objetivo: menos puntos de datos, más flexibilidad y mayor alineación con estándares internacionales como el ISSB, especialmente en el cálculo de emisiones.
- Estándar voluntario para empresas más pequeñas (basado en el VSME) Pensado para compañías fuera del alcance obligatorio de la CSRD. Aunque parte del VSME original (diseñado para empresas de menos de 250 empleados), la Comisión lo amplía y lo considera proporcionado para organizaciones de hasta 1.000 empleados.
Este estándar cumple una función doble:
- Ofrece un marco sencillo para reportar sostenibilidad de forma voluntaria.
- Actúa como «límite de cadena de valor»: las grandes empresas no podrán exigir a sus proveedores más información de la que recoge este estándar.
¿Cuándo entra en vigor?
Todavía no es definitivo. Ambos textos pasan ahora a revisión del Parlamento Europeo y el Consejo, con un plazo de dos meses (ampliable a cuatro). Si ninguna institución se opone, se publicarán en el Diario Oficial de la UE y entrarán en vigor.
Se espera que ambos estándares apliquen a partir del ejercicio 2027, aunque las empresas ya bajo CSRD podrán aplicar los ESRS revisados de forma voluntaria desde 2026.
¿Cómo afrontarlo?
La dirección del cambio ya es clara, aunque el calendario final aún se esté cerrando. Algunas líneas de acción recomendables:
- Si tu empresa reporta bajo CSRD: es buen momento para revisar tu proceso de doble materialidad y anticipar la transición a los ESRS simplificados, aunque el reporte obligatorio no llegue hasta 2027.
- Si tu empresa es proveedora de otras más grandes: conviene familiarizarse con el estándar voluntario. A partir de 2027, ninguna empresa podrá pedirte datos que vayan más allá de lo que este estándar recoge.
- Si aún no reportas de forma obligatoria: el estándar voluntario es una oportunidad para empezar a ordenar tus datos ESG sin la presión de un marco exigente, y ganar posición ante clientes, bancos e inversores que cada vez piden más trazabilidad.
No existe una única forma de abordarlo: cada empresa parte de un punto distinto, según su tamaño, su sector y su posición en la cadena de valor. Lo que sí es común a los tres casos es la pregunta de fondo: ¿tienes ya el apoyo adecuado para dar este paso con orden, sin prisa de última hora?
En BeSenda conectamos a empresas con quienes ya trabajan en poner en marcha estos procesos, desde el diagnóstico inicial hasta la implementación práctica de los nuevos estándares.
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